Política de privacidad
Última actualización: 6 de septiembre de 2026.
Alacena es una app para costear tus recetas con precios por zona, llevar tu despensa y saber en qué se te va la plata de la comida — cocines para tu casa o para vender. Esta página explica qué datos maneja la app y qué hacemos (y no hacemos) con ellos.
Qué datos guardamos
- Tu cuenta: email, nombre y zona de precios. Si entrás con Google, también el avatar y la verificación del email que da Google. Si entrás con Apple y elegís esconder tu email, lo que guardamos es la dirección de reenvío que nos da Apple (la que termina en @privaterelay.appleid.com): con esa te escribimos igual, y tu email de verdad no lo vemos nunca.
- Tu perfil público: la foto de perfil que subas y una bio corta, si las cargás. Las dos son opcionales y las ve cualquiera junto a tus recetas publicadas. Si tenés una suscripción activa, en tu perfil se ve una marca «Pro»: solo eso, nunca cuánto pagás ni hasta cuándo.
- Lo que creás: recetas con sus costos y precios, ingredientes propios, despensa, planificador y ventas anotadas.
- Fotos: las que subís a tus recetas (galería del plato y de los pasos), a tus comentarios y tu foto de perfil. Son opcionales, las elegís de tu galería o las sacás con la cámara, y se guardan en nuestro servidor.
- Fotos de tickets: si escaneás un ticket de compra, la foto no se guarda. Se procesa al momento para leer los productos y se descarta enseguida. Lo que sí queda es el texto que se leyó (comercio, fecha y los renglones con sus importes), durante 30 días, para que puedas revisarlo y corregirlo; y lo que confirmes pasa a tu despensa y a tus gastos, donde queda hasta que vos lo borres.
- Lo social: recetas que publicás en el recetario, comentarios (con sus fotos), los comentarios del muro de tu perfil —los que te escriben y los que escribís vos en el de otros—, puntuaciones, favoritos y reportes.
- Lo que nos escribís: si usás Sugerencias y problemas desde tu perfil, guardamos el mensaje tal como lo escribiste, junto con la versión de la app y en qué sistema estás —eso último para poder reproducir el problema—. Lo lee alguien del equipo: no se publica en ningún lado ni lo ve otro usuario. Se borra con tu cuenta, y podés volver a leerlo cuando quieras con Exportar mis datos.
- Cuándo llegás a un tope del plan gratis: guardamos qué tope fue y cuándo, para saber qué límite molesta de verdad y corregirlo. No registramos qué pantallas mirás, ni qué tocás, ni cuánto tiempo pasás en la app. Estos registros se borran con tu cuenta.
- Técnicos: logs del servidor con dirección IP, solo por seguridad y límites de uso; rotan solos en poco tiempo.
Qué NO hacemos
- No vendemos tus datos ni los compartimos con anunciantes.
- No mostramos publicidad.
- Tu mano de obra —lo que te pagás la hora— no se publica nunca. No hay interruptor para prenderla: aunque publiques la receta y compartas todo lo demás, quien la mire la ve en cero.
- Tus números no se publican solos: nada de esto se le muestra a otra persona hasta que publicás una receta, y ahí sale lo que explicamos acá abajo, ni más ni menos. Ojo que «no se publica» no quiere decir «no sale del servidor»: las funciones con inteligencia artificial le mandan cosas tuyas a Google sin que publiques nada, y ninguna se las muestra a otra persona. El escaneo manda la foto que sacaste, y la del ticket lleva adentro lo que pagaste. El asistente manda los nombres de tu despensa y los de las recetas candidatas, lo que le escribas y, si le pedís lo más barato, el costo por porción de cada candidata: de tus números, por ese camino no sale ningún otro. Y la búsqueda en internet manda lo que escribiste ahí y nada más, y solo si tocás ese botón. Las tres están explicadas acá abajo, una por una — igual que los servicios que hacen andar la app: el que te manda los mails, el que entrega las notificaciones y el que guarda las copias de seguridad.
Tu ubicación
La app tiene un botón «Usar mi ubicación» en la pantalla donde elegís tu zona de precios. Es opcional: si no lo tocás, nunca te pedimos la ubicación, y la zona la elegís de la lista como siempre.
- Se usa una sola vez, cuando tocás el botón. Nunca en segundo plano, nunca mientras no estás usando la app.
- Es la ubicación aproximada, no la precisa. Alcanza de sobra para saber en qué zona del país estás, que es lo único que miramos.
- No llega a nuestros servidores y no se guarda en ningún lado. La comparación con las zonas se hace adentro de tu teléfono. Lo único que se guarda es la zona que vos confirmás tocándola — la ubicación solo la deja marcada.
- Sí pasa una vez por Apple o Google. Para traducir la coordenada al código de tu país usamos el servicio de mapas del sistema operativo de tu teléfono (Apple en iPhone, Google en Android), que es de ellos y funciona bajo su política de privacidad. Es el único viaje que hace tu ubicación, y lo que vuelve son dos letras.
- Si decís que no, si tenés la ubicación apagada o si estamos en un país donde todavía no funcionamos, no pasa nada: elegís tu zona de la lista y listo.
Qué viaja con una receta que publicás
Publicar una receta en el recetario no es solo mostrar los pasos: para que la persona que la copia pueda costearla, parte de tus números viaja con ella. Esto es todo lo que sale, y lo elegís vos al publicar.
- El costo del envase y el porcentaje de gastos generales sí viajan, siempre, y participan del costo que ve la otra persona. Sin eso el número no cierra, y no dicen nada de tu negocio que la receta no diga ya.
- Tu precio de venta y tu margen objetivo se publican solo si vos lo elegís. Vienen apagados: si no los prendés, nadie los ve. Van juntos, porque los dos contestan lo mismo (a cuánto lo vendés).
- El precio de tus ingredientes propios se publica solo si vos lo elegís, y también viene apagado. Ojo con esto, porque es distinto de los precios de la comunidad que explicamos abajo: acá el precio sale con tu nombre y tu foto al lado, no promediado con nadie. Son dos decisiones separadas y ninguna prende la otra.
- El nombre de tus ingredientes propios viaja con la receta —si no, la lista de ingredientes no se entiende—, y podés apagarlo al publicar: la receta se sigue viendo, con sus cantidades, pero sin esos nombres.
- Nada de esto entra a los promedios de la comunidad. Son canales distintos y se apagan por separado.
Lo que publicás es una foto del momento. El precio de un ingrediente que compartís queda congelado como estaba el día que publicaste: si después lo cambiás en tu app, lo que ve la gente no se mueve. La foto se saca de nuevo —con el precio de ese momento— cuando volvés a publicar la receta o cuando la guardás, mientras el interruptor siga prendido: editar una receta que comparte precios es volver a compartirlos. Y hay algo que no se puede deshacer: lo que otra persona ya copió es de ella. Si más adelante despublicás la receta, apagás el interruptor o cambiás el precio, las copias que ya se hicieron se quedan con el número que se llevaron. Igual que con las fotos: despublicar corta lo que viene, no retracta lo que ya salió.
Precios de la comunidad
La app te muestra cuánto sale cada cosa en tu zona. Ese número sale de lo que pagó la gente que vive ahí, y hay dos cosas distintas que podés aportar. Las dos se apagan cuando quieras.
- El precio. Cuando cargás una compra, el precio por kilo (o litro, o unidad) entra al promedio de tu zona. Nunca sale solo: se publica únicamente el promedio, y únicamente cuando hay al menos tres personas distintas aportando, justamente para que no se pueda deducir el de ninguna. De cada persona cuenta una sola compra, la más reciente. No se comparte dónde compraste, qué día, cuánto llevaste, cuánto gastaste en total ni la foto del ticket — la foto, además, no se guarda nunca. Se apaga en Perfil → Aportar mis precios.
- El nombre del producto. Si además querés, el nombre de un ingrediente tuyo ("Harina 0000 Santa Fe") aparece en el catálogo que ven los demás. Eso es texto, así que es aparte y se decide producto por producto: al cargar un ticket ves la lista antes de guardar y podés sacar el que no quieras, o apagarlos todos de una. Lo que renombraste a mano nunca se comparte.
En ningún caso se muestra tu nombre al lado de un precio de la comunidad: lo que se publica acá es siempre el promedio de varias personas. El único precio tuyo que puede salir con tu nombre es el de una receta que publicaste eligiendo compartir el precio de tus ingredientes, que es la decisión aparte que explicamos más arriba.
Con quién se comparte lo mínimo
- Google, si elegís iniciar sesión con Google.
- Apple, si elegís iniciar sesión con Apple. Se entera de que estás entrando a esta app y nos devuelve un identificador tuyo, tu nombre la primera vez y un email —el de reenvío, si elegiste esconderlo—. Nada más: ni lo que cocinás, ni lo que cargás.
- Resend, para mandarte emails de verificación y recuperación de contraseña.
- Firebase Cloud Messaging (de Google), para entregarte las notificaciones. Recibe un código que identifica a tu teléfono y el texto de la notificación —el mismo que ves vos—, nada más. Si no le das permiso de notificaciones, no le mandamos nada. Al cerrar sesión borramos ese código de nuestro servidor y del teléfono.
- Google Gemini, para dos cosas que vos elegís usar: leer la foto del ticket o de los ingredientes que escaneás, y el asistente de cocina — ahí van los NOMBRES de lo que tenés en la despensa, los de las recetas candidatas y, si le escribís algo, tu mensaje. Y cuando le pedís lo más barato va además el costo por porción de cada receta candidata, que es un número calculado con tus propios precios: sin eso el asistente no puede hablar de plata. Va ese resultado y nada de lo que hay detrás — ni el precio de cada ingrediente, ni lo que pagaste en una compra, ni a cuánto vendés. De lo que escribís guardamos cuántas letras tenía, no el texto. Si le preguntás por alergias, gluten o dietas, esa pregunta no sale de nuestro servidor: la respuesta te la escribimos nosotros, palabra por palabra, y no la toca el modelo, porque no sabemos qué lleva cada producto. Usamos un plan pago en el que Google no usa ese contenido para entrenar ni mejorar sus productos; lo conserva un tiempo acotado solo para detectar abusos. Ojo con una cosa, porque no se adivina: con abrir el asistente ya alcanza. Apenas entrás a esa pestaña te propone recetas, y para eso salen los nombres de tu despensa y los de las candidatas, sin que escribas una letra —y tocar Otra opción, Más rápido o Más barato es lo mismo—. Si no escaneás y no abrís el asistente, no le mandamos nada.
- La Búsqueda de Google, y va aparte del renglón de arriba aunque el botón esté al lado. Si la receta que buscás no está en la app y tocás buscala en internet, lo que escribiste se manda a la Búsqueda de Google para traer páginas de afuera y poder citarte de dónde salió. Viaja tu pedido y nada más: ni tu nombre, ni tu email, ni tu despensa, ni ninguno de tus números. Es toque por toque —nunca sale a buscar solo—, y hay algo que preferimos decir derecho: la promesa del plan pago no cubre esta parte. Lo que Google no usa para entrenar es lo que le mandamos al modelo; una búsqueda es una búsqueda, y se rige por las condiciones de la Búsqueda de Google igual que si la escribieras vos en el buscador. Si no querés que eso pase, no toques ese botón: el resto del asistente anda igual.
- El servidor de la app (alojado en Vultr): ahí corre la app y ahí vive todo lo que cargás mientras la usás.
- Cloudflare, que es donde guardamos las copias de seguridad —no la app—. Todas las noches el servidor saca una copia de la base de datos y de las fotos que sube la gente y la manda ahí, para poder levantar todo si el servidor se rompe. Esa copia incluye todo lo de tu cuenta: email, nombre, recetas, despensa, ventas, gastos y tus fotos —las publicadas y las que no—. Es la parte que se guarda fuera de Uruguay: esas copias quedan en centros de datos de América del Norte. Van cifradas, el depósito no es público —no hay enlace que alguien pueda abrir y solo se llega desde nuestro servidor— y Cloudflare no las abre ni usa lo que hay adentro: solo las guarda, igual que Vultr con el servidor. Cuánto duran, y qué pasa con lo que borrás, está más abajo en Retención y borrado.
- Las recetas que publicás en el recetario —incluidas sus fotos— y las fotos que adjuntes en comentarios son visibles para cualquiera, con tu nombre. Las fotos de una receta que nunca publicaste no se le muestran a nadie: su enlace es un código imposible de adivinar y solo lo recibe tu app.
- Tu perfil —foto, bio, la marca «Pro» si tenés suscripción, tus recetas publicadas y cuántos «me gusta» juntaron— lo puede ver cualquier persona con una cuenta de la app. En el perfil nunca se muestran tu email, tu zona ni ninguno de tus números: ni costos, ni precios de venta, ni márgenes. Lo único que sale de tus números es lo que viaja adentro de una receta que publicaste, y eso está explicado arriba en Qué viaja con una receta que publicás. Tu mano de obra no está ahí ni acá: no se publica nunca.
Comentarios en tu perfil. Otras personas pueden escribirte en tu perfil, y podés apagarlo cuando quieras desde Perfil. Apagarlo esconde los que ya estaban —no se borran: si lo volvés a prender, vuelven— y podés borrar de a uno los que no quieras, sin pedirle permiso a nadie. También podés reportar un comentario o un perfil, y nosotros lo revisamos, o bloquear a esa persona sin esperarnos: ahí lo suyo desaparece de tu app y lo tuyo de la suya, y se deshace desde Perfil → Cuentas bloqueadas. Nosotros no le avisamos a nadie que lo bloquearon.
Tu foto de perfil sí se borra al instante. A diferencia de las fotos de recetas publicadas, si la cambiás o la quitás, el archivo anterior se elimina de nuestro servidor en ese momento y el enlace viejo deja de funcionar.
Despublicar una receta no vuelve privadas sus fotos. Sacarla del recetario hace que deje de aparecer en la app, pero el enlace de cada foto que estuvo publicada sigue funcionando para quien lo haya guardado —y quien haya copiado tu receta con «Usar esta receta» se queda con ese enlace adentro de la suya—. Si querés que una foto deje de estar disponible, borrala: quitá la foto de la receta (o borrá la receta, o la cuenta entera) y el archivo se elimina de nuestro servidor. Como con cualquier cosa publicada en internet, eso no alcanza a las copias que alguien ya se haya descargado. Lo mismo vale para los precios que hayas elegido compartir: despublicar corta lo que viene, no retracta lo que ya se copió.
Seguridad
Toda la comunicación viaja cifrada (TLS). Las contraseñas se guardan con hash bcrypt y los tokens de sesión también se guardan hasheados.
Retención y borrado
Guardamos tus datos mientras tu cuenta exista. Podés borrar tu cuenta y todos tus datos al instante desde la app (Perfil → Borrar cuenta) o pedirlo por la web en /delete-account.
Las copias de seguridad son la excepción, y preferimos decirla. Todas las noches guardamos una copia de la base y de las fotos, para poder levantar el servicio si el servidor se rompe. Cuando borrás algo —una receta, una foto o la cuenta entera— desaparece de la app en el momento y nadie lo vuelve a ver ahí, pero sigue estando adentro de las copias que se habían hecho antes. Esas copias no se leen para contestar nada, no se le muestran a nadie y no se usan para otra cosa que restaurar el servicio: están para el día que algo se rompa. La copia que queda en el servidor se pisa a los 14 días; las que están en Cloudflare, fuera de Uruguay, se borran solas a los 90 días. Pasado ese plazo no queda ninguna copia tuya en ningún lado.
Menores
La app no está dirigida a menores de 13 años.
Contacto y cambios
Dudas o pedidos sobre tus datos: martinlopezribero@gmail.com. Si esta política cambia, la versión vigente vive siempre en esta página.